Por Rafa Felix
El «Mes de Mayo» arrancó con emociones fuertes en el circuito mixto del Indianapolis Motor Speedway. Christian Lundgaard se adjudicó una victoria magistral en el Sonsio Grand Prix, otorgándole a Arrow McLaren su primer triunfo de la temporada y rompiendo una sequía personal de casi tres años sin subirse al primer escalón del podio.
Lundgaard, quien largó desde la cuarta posición, ejecutó una estrategia impecable de gestión de neumáticos. El momento clave llegó a 18 vueltas del final, cuando superó con autoridad a David Malukas (Team Penske) para enfilarse hacia la bandera a cuadros, una victoria que celebró por todo lo alto la escudería papaya.

La cara amarga de la moneda fue para el mexicano Pato O’Ward. Tras una sesión de clasificación brillante que lo colocó en la primera fila, sus esperanzas se esfumaron apenas segundos después del arranque, con un contacto múltiple provocado por un embotellamiento en la primera curva involucrando a O’Ward, Scott Dixon y Felix Rosenqvist
Aunque Pato logró mantenerse en carrera, el daño en el suelo de su monoplaza y el tiempo perdido lo relegaron a la 18ª posición, un resultado doloroso que lo hace retroceder al séptimo puesto del campeonato. Alex Palou no pudo convertir su pole position en otra victoria, pero supo limitar los daños para llegar en quinto lugar, aumentando la diferencia con sus principales perseguidores.

El campeonato de la IndyCar tiene como líder a Palou con 237 puntos, siendo seguido de cerca por Kyle Kirkwood con 210 y David Malukas con 185. La siguiente cita para la categoría es la más importante, con la edición número 110 de las 500 Millas de Indianápolis, cuyas prácticas inician el próximo martes 12 de mayo.

