Por Rafa Felix
La Fórmula 1 dará un giro histórico para recuperar su esencia. El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, confirmó que los motores V8 regresarán a la parrilla en 2031, marcando el final de la cuestionada era de los V6 híbridos, con esto se busca mejorar las condiciones actuales del deporte, las cuales han sido criticadas por aficionados y expilotos de la Fórmula 1.
El objetivo principal es devolver el estruendo volcánico a los circuitos, algo que los fans han exigido por más de una década tras la llegada de los motores V6. Al simplificar el sistema híbrido y eliminar componentes pesados, los monoplazas serán más pequeños y ágiles, facilitando los rebases que son el alma de la categoría.

No es un retroceso ecológico; los nuevos V8 rugirán gracias a combustibles 100% sintéticos, manteniendo la meta de cero emisiones. Con esta decisión, la F1 apuesta por el sentimiento y la potencia pura, diferenciándose radicalmente del silencio de la Fórmula E y asegurando su lugar como el mayor show del planeta.
De acuerdo al propio Ben Sunyalem el regreso de los motores V8 podría adelantarse al 2030, con el objetivo de mejorar y simplificar la tecnología para las escuderías. Mercedes y Ford ya han mostrado su interés en esta nueva etapa, mencionando que el sonido característico de los V8 fue importante para el crecimiento del deporte.

