Por Rafa Felix
El Aeropuerto de Tempelhof fue testigo de un fin de semana que cambió los libros de récords de la Fórmula E. Tras las rondas 7 y 8, el neozelandés Mitch Evans se consagró como el piloto más laureado de la categoría, mientras que la lucha por el título mundial quedó reducida a un duelo de apenas tres puntos.
La primera carrera del fin de semana (Ronda 7) entregó una sorpresa mayúscula: Nico Müller, al volante del Porsche, logró su primera victoria en la serie eléctrica. Müller ejecutó una carrera tácticamente perfecta, conservando energía en el primer tercio para atacar en los últimos giros y cruzar la meta con una cómoda ventaja sobre Nick Cassidy.

La nota amarga para la marca alemana fue el pinchazo de su figura, Pascal Wehrlein, que lo dejó fuera de los puntos y puso en riesgo su liderato. La Ronda 8 pasará a la historia por la exhibición de Mitch Evans, partiendo desde una lejana 17ª posición, el piloto de Jaguar TCS Racing sorteó el tráfico y gestionó de forma brillante el Attack Mode para escalar posiciones.
A falta de dos vueltas Evans tomó la punta para no soltarla más, alcanzando su victoria número 16 y superando a leyendas de la categoría, estableciendo un nuevo récord histórico de triunfos. Tras el paso por tierras alemanas la tabla de posiciones se ha comprimido de forma dramática, con una pelea por el título que está muy intensa.

Pascal Wehrlein (Porsche): 101 puntos, Recuperó terreno el domingo con un segundo lugar. Mitch Evans (Jaguar): 98 puntos, acecha el liderato tras su triunfo histórico. Edoardo Mortara (Mahindra): 93 puntos, se mantiene en la pelea gracias a su consistencia en el podio. Posteriormente se encuentran Oliver Rowland de Nissan con 83 puntos y Nico Müller cerrando el top 5 con 75 unidades.
La «Caravana Eléctrica» se prepara ahora para el evento más glamoroso del año: el E-Prix de Mónaco el próximo 16 de mayo, donde la estrechez de las calles del Principado pondrá a prueba los nervios de los contendientes al título.

