El Levski Sofía agregó otra gran sorpresa para el deporte en este 2026, luego de coronarse campeón en Bulgaria y de paso rompiendo con la racha de 14 ligas seguidas que tenía el Ludogorets. Con este título los Azules llegaron a 27 conquistas y destaparon la fiesta junto a su afición, la cual hizo del Estadio Georgi Asparuhov una caldera.
Para ganar el campeonato el Levski debía vencer como local al CSKA 1948, siendo el único equipo que aún podía alargar la pelea por otra semana más. Los Azules se fueron al frente y buscaron los goles rápidamente, aunque el cuadro visitante estuvo atento y no le puso las cosas fáciles con un estilo defensivo.
Levski Sofía se mantuvo insistiendo en la primera mitad, pero la defensa y las buenas intervenciones del portero del CSKA mantuvieron el empate cuando llegó el descanso. En la segunda mitad los visitantes se quedaron con uno menos tras la expulsión de Adama Ardile Traore, lo cual permitió que el Levski se fuera con todo al ataque.
Luego de muchos ataques por fin llegó el gol del campeonato con Marko Dugandžić al minuto 71″, desatando la euforía y locura entre los aficionados del Levski. El cuadro Azul supo conservar su ventaja y agotó el reloj hasta que el árbitro pitó el final, provocando una celebración en Sofía que tuvo fuegos artificiales, bengalas y hasta una invasión de cancha por algunos aficionados.
La estrella número 27 tardó bastante en llegar para el Levski Sofía, pero la sensación de romper con una hegemonía que parecía indestructible hacen de este título uno de los más especiales para el club. Los Azules jugarán las fases previas de la Champions League la próxima temporada, un honor que se había vuelto exclusivo para el Ludogorets.

