En 2012 el fútbol búlgaro coronaba campeón por primera ocasión al Ludogorets Razgrad, siendo una gran sorpresa al tratarse de un equipo recién ascendido. Sin saberlo, ese pequeño equipo que vestía de verde se convirtió en el rey indiscutido de Bulgaria con una racha de 14 ligas consecutivas, la cual parece que llegará a su fin pronto.
En esta campaña Ludogorets tenía la misión de obtener su quinceava liga al hilo, en lo que hubiese sido un nuevo récord mundial, superando lo hecho por Lincoln Red Imps de Gibraltar y el Skonto Riga de Letonia. Sin embargo, desde las primeras jornadas un equipo alzó la mano para romper con la hegemonía verde, el Levski Sofía.

El equipo dirigido por el español Julio Vázquez se convirtió en un rival incómodo para Ludogorets, puesto que con el paso de las fechas no bajaban el ritmo, especialmente al jugar en su casa. Levski Sofía cerró la fase regular con 70 puntos, luego de obtener 22 victorias, 4 empates y solo 4 derrotas, sacándole una buena diferencia a los verdes de cara a la siguiente fase del torneo.
En la primera jornada por el grupo del campeonato el Levski sacó la victoria en su visita ante el CSKA Sofía, algo fue más que importante tras la caída del Ludogorets. Con ese panorama el equipo de la capital búlgara tendrá un escenario más que soñado, ya que si derrota al CSKA 1948 el próximo sábado será campeón en casa luego de 17 años.


