El encuentro comenzó cuesta arriba para los de Chamartín
Lo que parecía una noche de auténtica pesadilla y tragedia absoluta para el conjunto blanco en el Estadio Olímpico terminó convirtiéndose en una de esas páginas de leyenda que solo el Real Madrid es capaz de escribir en la UEFA Champions League. Los merengues se impusieron de forma agónica por 3-4 frente a la AS Roma en un auténtico partido de infarto correspondiente a la jornada 2 del torneo continental.

Una pesadilla en el Olímpico que rozó el ridículo
El encuentro comenzó cuesta arriba para los de Chamartín. La Roma salió con el cuchillo entre los dientes y sorprendió temprano con un potente disparo lejano de Marten de Roon al minuto 19 que desvió ligeramente Ibrahima Konaté para dejar sin opciones a Thibaut Courtois. Si bien Kylian Mbappé logró emparejar los cartones rápidamente con una genialidad al 24′, lo peor estaba por venir para el gigante español.
En la segunda mitad, un letal Donyell Malen firmó un doblete de oro (50′ y 57′) que puso el marcador 3-1 a favor de los italianos, dejando al descubierto todas las costuras del esquema blanco y desatando la desesperación en el banquillo visitante.
El banquillo milagroso y la locura de los últimos 10 minutos
Cuando medio mundo daba por muerto al gigante europeo y los memes inundaban las redes sociales, el destino decidió cambiar de bando. El técnico movió el tablero y dio entrada a los revulsivos: Arda Güler, Endrick y el joven Carlos Espí revolucionaron por completo el terreno de juego.
La tormenta blanca se desató en la recta final con una furiosa reacción de apenas siete minutos que dejó petrificados a los aficionados romanos:
- Minuto 82: Carlos Espí descontó tras una gran jugada y asistencia previa para poner el 3-2.
- Minuto 85: El brasileño Endrick firmó la locura total al marcar el empate 3-3 con un remate cruzado que encendió la esperanza merengue.
- Minuto 89: Cuando el empate parecía definitivo, apareció el hombre de las noches mágicas, Antonio Rüdiger, quien se elevó por los aires tras un magistral centro de Arda Güler en un saque de esquina para firmar el definitivo 3-4 y consumar una remontada de absoluto escándalo.
Con esta victoria agónica y sufrida, el Real Madrid rescata tres puntos dorados de territorio italiano y demuestra, una vez más, que por muy muerto que parezca en la Champions League, jamás se le puede dar por vencido.


