La Selección de Egipto acaba de conseguir su primer triunfo en las Copas del Mundo este sábado, luego de imponerse a Nueva Zelanda por un marcador de 1-3. Con esto los «Faraones» están muy cerca de asegurar su presencia en los 16avos de final, mientras que el cuadro neozelandés se jugará la vida en la última fecha ante Bélgica.
El partido arrancó con Nueva Zelanda ejerciendo una fuerte presión sobre los egipcios, siendo el equipo que empezó a dominar el esférico y tener las mejores opciones de peligro. Esa insistencia le rindió frutos al cuadro oceánico a los 14″ minutos, cuando Finn Surman se elevó en el área de los Faraones para anotar con un cabezazo.
Egipto buscó responder rápidamente con Mohamed Salah y Omar Marmoush, pero sus intentos no tenían la precisión exacta para romper la muralla neozelandesa, dejando el marcador 1-0 luego de 45 minutos. En la segunda mitad llegó un cambio de estrategia en los Faraones, algo que terminaría siendo clave para el resto del partido.
Al minuto 58″ Mohamed Hany mandó un gran pase hacía Mostafa Ziko, quien logró conectar el balón con un cabezazo para empatar el partido y motivar a los egipcios. Ese gol cambió por completo la tónica del encuentro, puesto que Mohamed Salah completó la remontada faraón nueve minutos después, aprovechando una conexión con el propio Ziko.
Egipto se mantuvo atacando en busca de anotar otro gol, algo que conseguirían con un cabezazo potente de Mahmoud Trézéguet al minuto 81″, siendo el 1-3 que fue letal para Nueva Zelanda. Ambos equipos tuvieron oportunidades para anotar en los últimos minutos, pero el marcador ya no se movió más en el Estadio Vancouver.
Los Faraones consiguieron su primera victoria en Mundiales y están prácticamente dentro de la siguiente ronda, puesto que una victoria ante Irán les permitiría quedarse con el liderato del grupo G.

