Los Carolina Hurricanes conquistaron la segunda Stanley Cup de su historia luego de 20 años, tras imponerse a los Vegas Golden Knights como visitante en el juego 6 disputado en la T-Mobile Arena. Los «Canes» supieron descifrar el estilo de Las Vegas y lograron cerrar una deuda que se mantenía vigente con su coach, Rod Brind’Amour.
Carolina venía de llevarse los juegos 4 y 5 de forma consecutiva, lo cual los ponía a una sola victoria de romper con su sequía de 20 años, sin embargo, el reto no sería sencillo ante unos Knights que se jugaban la vida. Los Hurricanes salieron mejor y tomaron la ventaja apenas a los 3:47 minutos del primer tiempo con el gol de Taylor Hall.
Los Canes se mantuvieron presionando y se quedaron a nada de anotar otro gol, pero el portero de los Golden Knights, Carter Hart, mantuvo a su equipo a flote con una gran atajada. Vegas intentó responder por medio de su temible ofensiva, pero todos sus intentos fueron detenidos por el portero novato de Carolina, Brandon Bussi.
En el segundo tiempo el equipo de Carolina salió decidido a finiquitar la serie, algo que cada vez se veía más cerca con el 2-0 anotado por Jackson Blake al minuto 13:31 del segundo parcial. Poco a poco los Canes empezaron a jugar con el reloj y la desesperación de Las Vegas, que no sabía como romper la muralla rojinegra.
En el tercer y último cuarto nunca llegó la respuesta de los Knights, puesto que Carolina nunca les dio facilidades para atacar en su área, limitando a los locales a solo 22 disparos hacía el arco de Bussi. Nikolaj Ehlers aprovechó que Las Vegas dejo la portería vacía para anotar el 3-0, certificando el campeonato de los Hurricanes.
El coach Rod Brind’Amour sigue aumentando su estatus de leyenda con Carolina, puesto que él era capitán del equipo cuando habían conquistado su primera copa en 2006. Ahora como entrenador sacó a sus Canes de la mediocridad para volverlos competitivos y fuertes, dejando atrás años de eliminaciones dolorosas en los playoffs.


