La Selección Mexicana quedó eliminada en los octavos de final del Mundial 2026 este domingo, luego de caer en el Estadio Ciudad de México por un marcador de 2-3 en contra de Inglaterra. Los Tres Leones aprovecharon los errores de la defensa tricolor para imponerse y salir victoriosos, avanzando a los cuartos de final donde se medirán ante Noruega.
El partido arrancó con un equipo mexicano que salió motivado con el apoyo de su afición, quedándose muy cerca de abrir el marcador con un cabezazo de Raúl Jiménez, el cual fue salvado por el arquero inglés, Jordan Pickford. El Tri estaba jugando mejor y parecía que en cualquier momento llegaría la alegría al Estadio Azteca.
Sin embargo, Inglaterra aprovechó una descolgada para anotar el primer tanto con Jude Bellingham, quien se anticipó a la defensa para vencer al «Tala» Rangel con un cabezazo al minuto 36″. Solo un minuto después el propio Bellingham aumentó la ventaja con otro contragolpe, siendo un balde de agua frío para el combinado mexicano.
Para fortuna de México apareció Julián Quiñones al minuto 41″ para recortar las diferencias, luego de soltar un potente disparo que por fin pudo vencer a Pickford, dejando el marcador 1-2 antes del descanso. En la segunda mitad Inglaterra se quedó a nada de meter el tercero con Nico O’Reilly, pero su disparo se estrelló en el poste.
Inglaterra se quedó con 10 hombres por la expulsión de Jarell Quansah, aunque esto no mermó el desempeño de los Tres Leones, que aumentaron su ventaja al minuto 59″ con un penal ejecutado por Harry Kane. México se fue al frente buscando meterse de nuevo al partido, obteniendo una pena máxima tras un penal del propio Kane.
Raúl Jiménez cobró el disparo y venció con lo justo a Pickford para darle esperanzas al Tri, aprovechando que los ingleses jugaban con uno menos. México se mantuvo insistiendo y tuvo varias opciones para llevar todo a los tiempos extra, aunque Pickford mantuvo a flote a los suyos con buenas intervenciones.
En los últimos minutos Inglaterra logró defenderse de todos los ataques y salió avante en tierras mexicanas, siendo apenas la tercera selección que le gana a México en su casa por un partido oficial, después de Costa Rica y Honduras.

