Por Rafa Félix
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) mete mano al reglamento técnico de la Fórmula 1 tras las reuniones que se llevaron a cabo en abril. Se busca evitar el desastre en la entrega de potencia y mejorar la seguridad en pista ante los retos de la hibridación masiva, la cual no termina por convencer a los fanáticos del deporte.
La Fórmula 1 ha reaccionado. Tras los datos obtenidos en las simulaciones y las reuniones estratégicas de este mes, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) ha hecho oficiales cambios críticos en la normativa que debutará en 2026. El objetivo es claro: evitar que los monoplazas se queden «sin aliento» en plena recta y garantizar salidas más seguras.

El principal dolor de cabeza era el clipping (cuando el coche pierde velocidad punta al agotarse la batería). Para combatirlo, la FIA ha ajustado los valores de energía: Recarga optimizada: La recarga máxima baja de 8 MJ a 7 MJ. Esto busca que el proceso sea más eficiente y el recorte de potencia al final de las rectas dure menos tiempo.
Entrega explosiva: La potencia sube a 350 kW, lo que permitirá una aceleración mucho más agresiva, especialmente en clasificación. Flexibilidad estratégica: Se aumenta a 12 el número de carreras donde los equipos podrán usar configuraciones especiales de energía, dando más juego táctico según el circuito que corresponda.

El flujo de energía será más dinámico. El modo BOOST ahora queda limitado a un extra de +150 kW, mientras que el MGU-K mantendrá su fuerza de 350 kW en zonas críticas, reduciéndose a 250 kW en el resto de la vuelta para gestionar mejor la autonomía eléctrica. Otro cambio importante sería en el sistema de detección de baja potencia.
Si un coche detecta problemas eléctricos en la parrilla: Recibirá una inyección automática de energía para evitar quedarse clavado, se activarán señales visuales (luces) para que los pilotos de atrás puedan reaccionar a tiempo y evitar un choque por alcance. En cuanto a la lluvia y visibilidad también llegan mejoras.

Neumáticos intermedios: Se permitirá trabajar con mayor temperatura para garantizar agarre desde el primer segundo. Luces traseras: Se implementará un sistema de iluminación más potente para mejorar la visibilidad bajo el spray de agua, algo que tiene la intención de que se puedan llevar a cabo las carreras a pesar de la lluvia.
Los cambios de abril de 2026 demuestran que el reglamento original «hacía agua» en aspectos de rendimiento puro, y estos parches son la apuesta definitiva para mantener el espectáculo en la cima del automovilismo.

