Por Rafa Felix
Fiel a su estilo directo y combativo, Nigel Mansell ha vuelto a encender los ánimos en el paddock. El campeón mundial de 1992 con Williams no se ha guardado nada al analizar el estado actual de la Fórmula 1, lanzando un dardo envenenado contra la evolución tecnológica que, según él, está matando la esencia del deporte.
Para el «León» británico, el espectáculo que vemos los domingos tiene poco de real. Mansell asegura que la complejidad de los motores híbridos y la gestión de energía han convertido las maniobras en pista en una intervención computarizada, algo que contrasta con la historia de toda la categoría, donde el piloto debía poner todo de sí para ganarse ese lugar.

«Hoy en día, muchos adelantamientos son falsos. Si pasas a alguien solo porque un sistema te dio un ‘boost’ extra de potencia eléctrica o por un botón, no eres tú quien está conduciendo, es el algoritmo de un ingeniero», fue lo que sentenció el expiloto de Williams y Ferrari, mostrando su inconformidad con la actualidad del deporte.
El británico, que en su día protagonizó duelos épicos sin ayudas artificiales, señala que el reglamento previsto para 2026 corre el riesgo de alejar aún más al piloto del protagonismo. Mansell critica que los coches actuales son demasiado anchos y pesados, lo que, sumado al DRS, crea una «sensación artificial» de competencia que dista mucho de las batallas de cuerpo a cuerpo de los años 80 y 90.
La petición de Mansell es clara: «Dejen que los pilotos vuelvan a ser pilotos». El ex-campeón aboga por una simplificación técnica que devuelva la responsabilidad a las manos y pies de quienes están detrás del volante, y no a las simulaciones previas a la carrera. En un momento donde la F1 busca expandir su audiencia, las palabras de una leyenda como Mansell resuenan con fuerza.

