En 2006 la Selección Italiana lograba obtener su cuarta Copa del Mundo, luego de imponerse a Francia por penales en una final que sigue siendo recordada. 20 años después la Azzurra ha tocado fondo al perderse su tercer Mundial consecutivo, con un deporte que está sumergido en una gran crisis deportiva e institucional.
Para Sudáfrica 2010 Italia hizo una pésima defensa del título, puesto que se fue eliminada en fase de grupos y siendo última de un sector con Paraguay, Nueva Zelanda y Eslovaquia. En 2014 los italianos llegaron con ganas de revancha para triunfar en Brasil, pero de nueva cuenta no pudieron superar la primera ronda al perder con Uruguay y Costa Rica.

Sin saberlo, esa fue la última ocasión que la Azzurra piso una Copa del Mundo hasta la fecha, perdiendo en la etapa de repechajes ante Suecia en 2018, contra Macedonia del Norte 4 años después y finalmente la humillante derrota ante Bosnia hace unos días. Todo eso ha provocado una crisis tremenda en la Federación Italiana de Fútbol, que no pudo llegar al Mundial a pesar del aumento de cupos a 48.
Muchos expertos del deporte comentan que Italia ha perdido nivel debido a varias circunstancias, siendo la falta de confianza en el futbolista local una de las más fuertes. Hoy en día la Serie A no tiene un límite en el número de extranjeros por equipo, provocando que se pierda la identidad y oportunidades para los jóvenes de Italia.

Un gran ejemplo de lo mencionado anteriormente está en el Como, equipo revelación de la temporada y que ha logrado pelearle a los grandes. No obstante, su plantilla está compuesta por 25 extranjeros y tan solo 2 italianos, los cuales apenas tienen unos minutos en lo que va de campaña, con un rol que ni siquiera llega al de suplente.
Los problemas económicos han sido el pan de cada día con el fútbol italiano, recordando que equipos tradicionales como el Parma, Palermo y Brescia han tenido que refundarse por las deudas contraídas. No existe una inversión fuerte como en otras ligas y los estadios empiezan a quedar obsoletos, con un país que deberá esperar hasta 2030 buscando volver a la fiesta del fútbol.

La crisis del fútbol italiano también está presente con los clubes de la Serie A, los cuales no consiguen obtener un título de Champions League desde 2010. Inter de Milán llegó a las finales del 2023 y 2025, pero perdió y le entregó su primer título al Manchester City y PSG respectivamente.

