Kosovo está a nada de completar una gran historia para el deporte, puesto que está a un solo paso de obtener su primera clasificación a una Copa del Mundo. Los Dardanët rompieron todos los pronósticos al imponerse en casa de Eslovaquia por marcador de 3-4, algo que les permitirá jugar la gran final ante Turquía junto a su afición.
La selección de Kosovo es una de las más jóvenes que tiene la FIFA, recordando que es un país que obtuvo su independencia de Serbia en 2008, entrando al máximo ente del fútbol 8 años después. Evidentemente, eso hizo que los kosovares tuvieran problemas para competir en sus primeros años, pero con un plan que tenía en mente el crecimiento de todo el plantel.
Para estas eliminatorias Kosovo quedó encuadrado en el grupo B junto con Suiza, Eslovenia y Suecia, con todos los expertos dándole pocas oportunidades a los Azules de dar una sorpresa. Sin embargo, el joven país de los Balcanes hizo una gran campaña con 11 puntos, la cual le permitió clasificar al repechaje solo por detrás de Suiza, quien obtuvo su boleto a Norteamérica 2026.
Kosovo no partía como favorito en su duelo ante Eslovaquia, ya que su rival venía de pelearle a Alemania en el grupo A hasta la última fecha, además de tener la ventaja de jugar en su cancha. Al medio tiempo los kosovares perdían por marcador de 2-1, pero con un gran segundo tiempo lograron remontar y ganar por 3-4, siendo una de las grandes sorpresas de la eliminatoria.

El conjunto Dardanët cuenta con las figuras de Fisnik Asllani, Vedat Muriqi, Veldin Hodža y Arijanet Muric, siendo un plantel que ha logrado instalarse en ligas como la Bundesliga, La Liga o la Serie A. Este talento le ha permitido a la selección subir de nivel y ser un aspirante a jugar su primer Mundial, algo que ilusiona a todo el país
No obstante, el reto para Kosovo no será para nada sencillo en contra de Turquía, una selección qué esta buscando regresar a su primer Mundial desde 2002, cuando lograron un histórico tercer lugar. Los turcos no le cederán nada a los kosovares con figuras como Kenan Yıldız y Arda Güler, siendo una nación que tiene una pasión desbordada por el deporte.

