Por Rafael Félix
En un duelo que prometía chispazos de clase mundial, pero que terminó siendo un ajedrez táctico, las selecciones de México y Portugal empataron 0-0 este sábado en el Estadio Azteca (ahora Estadio Banorte). El encuentro, servido como plato fuerte de la preparación rumbo al Mundial 2026, dejó sensaciones agridulces para la afición local.
El equipo dirigido por Javier Aguirre saltó a la cancha con una consigna clara: orden defensivo. Ante una Portugal que llegó mermada por la ausencia de su capitán y referente histórico, Cristiano Ronaldo (fuera por una lesión muscular de último momento), el «Tri» logró neutralizar las bandas y cerrar los espacios ante el cuadro luso.

Aunque Portugal mantuvo la posesión del esférico durante gran parte del primer tiempo, la zaga mexicana liderada por un sólido Johan Vásquez evitó el peligro en su área. La segunda mitad mantuvo la tónica de respeto mutuo hasta los minutos finales, cuando el cansancio abrió las líneas en ambos conjuntos.
Al minuto 81, el estadio entero se levantó de sus asientos: Julián Quiñones desbordó por la banda izquierda y mandó un centro preciso al corazón del área. Armando González, el joven delantero que atraviesa un gran momento, se encontró solo frente al arco, pero su remate de cabeza no concretó el gol ante la afición del Tri que se quedó con las ganas de gritar el tanto.
Con este resultado, la Selección Mexicana extiende su racha de imbatibilidad en casa, la cual data desde 2013, pero mantiene una estadística negativa: México sigue sin poder vencer a Portugal en seis enfrentamientos históricos (3 derrotas y 3 empates). El proceso de Aguirre suma una prueba de fuego superada en cuanto a resistencia, pero deja dudas sobre la contundencia ofensiva.

