Luego de 22 meses de una transformación sin precedentes, el legendario Estadio Azteca (operando comercialmente como Estadio Banorte) ha vuelto a iluminar el cielo del sur de la capital. Esta reapertura no es solo una remodelación, es la metamorfosis de un icono que se prepara para ser el primer estadio en la historia en albergar tres inauguraciones de la Copa del Mundo de la FIFA.
La inversión masiva ha permitido que el «Coloso de Santa Úrsula» cumpla con los estándares de Categoría 4 de la FIFA, integrando avances que redefinen la experiencia del aficionado. Se eliminaron puntos ciegos y se redistribuyeron los asientos para alcanzar una capacidad de 87,500 espectadores, optimizando los flujos de evacuación para en caso de cualquier emergencia.
La nueva superficie combina pasto natural con fibras sintéticas tejidas a 18 cm de profundidad, lo que garantiza una tracción perfecta y una resistencia superior al clima extremo de la CDMX. También instaló un sistema de 600 luminarias LED de bajo consumo, capaces de sincronizarse con la música para shows de luces interactivos, similares a los de la NFL que volverá este año a México.
El entorno del estadio ha sido renovado con la creación de una ciclovía que conecta directamente con la estación de Tren Ligero Estadio Azteca y una nueva explanada peatonal de 20,000 m^2 con áreas verdes. Cabe mencionar que el recinto ahora solo permite pagos con tarjeta de crédito, débito o la pulsera oficial del estadio, buscando adaptarse a un nuevo sistema de economía que está en otras partes del mundo.

Este sábado se espera que el Estadio Azteca esté abarrotado por la afición mexicana para presenciar el partido ante Portugal, siendo el primer partido desde el 2024 jugado en el mítico recinto.

